Una vacante que no se cubre casi nunca es solo un problema de mercado

Cuando una posición crítica se reabre una y otra vez, la conversación suele girar hacia la escasez de talento. Antes de ampliar la búsqueda, conviene revisar tres cosas dentro de la empresa.

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Conversación entre dos profesionales junto a una ventana

Cuando una posición crítica se reabre una y otra vez, la conversación en Dirección suele ir en la misma dirección: el mercado está difícil, no hay talento, hay que pagar más o cambiar de proveedor. A veces es cierto. Con más frecuencia, la causa está dentro de la empresa.

1. El puesto no está definido por resultados

La mayoría de las descripciones de puesto enumeran funciones y requisitos: años de experiencia, industria, escolaridad. Pocas responden la pregunta que importa: qué debe haber logrado esta persona en su primer año para que la contratación haya valido la pena. Sin esa respuesta, cada entrevistador evalúa contra su propia idea del puesto, y ningún candidato alcanza.

2. Quienes deciden no comparten los mismos criterios

En empresas en crecimiento es común que participen en la decisión el Director General, un socio o inversionista y el responsable del área. Cada uno busca algo distinto: uno quiere a alguien que ejecute desde el primer día, otro a alguien que construya el área, otro a alguien que ya haya resuelto este problema en otra empresa. Los candidatos no fallan: fallan los criterios, porque nunca se alinearon.

La solución no es más candidatos. Es una sesión de alineación antes de la siguiente terna: qué resultados, qué competencias, qué es negociable y qué no.

3. El puesto no cabe en la estructura

A veces la vacante no se cubre porque el rol, tal como está planteado, es imposible: reporta a demasiadas personas, carga con responsabilidades de dos puestos o no tiene la autoridad para lograr lo que se le pide. Los mejores candidatos lo detectan en la entrevista y se retiran. Los que aceptan suelen salir pronto.

Qué hacer antes de ampliar la búsqueda

  • Definir tres a cinco resultados concretos que el puesto debe lograr.
  • Alinear criterios de decisión con todos los que participan, por escrito.
  • Revisar la ubicación del puesto en la estructura, su autoridad y su carga.
  • Contrastar la oferta con lo que ese perfil puede obtener en el mercado.

Una vacante que no se cubre es información. Leerla bien suele ahorrar meses de búsqueda y, sobre todo, una contratación equivocada.

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